Venimos oyendo en lo últimos tiempos, años, que estamos en tiempos de cambio, en el inicio de una nueva era, en el siglo de la información y la comunicación. La educación en general, innegablemente, está sufriendo los envites de las transformaciones tecnológicas y particularmente la escuela, en muchos casos, va a remolque de los avances de esta vertiginosa sociedad de la información y la comunicación.
Es en este contexto en el que quiero centrar este post para fijarme en una de las herramientas-servicios-utilidades que esta nueva era nos brinda: los blogs o bitácoras.
Jugando con el poema de Gabriel Celaya “La poesía es un arma cargada de futuro”, y con sumo respeto, utilizo el paralelismo del título “La bloguesía es un arma cargada de futuro” o si se prefiere, para no utilizar lenguaje bélico diríamos que es una “herramienta cargada de futuro”.
¿Y por qué esta afirmación?
Entendamos por bloguesía la acepción robada a la etimológica del término hermano que utilizamos en este juego semántico: poesía. Poesía viene del griego ποίησις ‘creación’ < ποιέω ‘crear’ y ese primer significado original es que podríamos utilizar para definir bloguesía como el “arte de crear contenido en un blog”.
Así pues, siguiendo con esta lúdica metáfora, la bloguesía hoy en el aula es una potente herramienta para la educación y el aprendizaje colaborativo.
Algunas razones:
-Cuando ya nada se espera de la educación tradicional, más se palpita y se sigue, más acá de la conciencia, fieramente buscando soluciones, recursos, ideas que acerquen a nuestro alumnado al placer de aprender, como un pulso que golpea las tinieblas de la ignorancia, de la desidia, de la pereza y para ganar este pulso tenemos la ayuda de los blogs, una ventana abierta de par en par al mundo:
- Son fuente de expresión de ideas, de sentimientos, de progreso.
- Acercan al alumnado a lo que ellos utilizan en sus ratos de ocio: fotologs, chats, vídeos, fotos…
- Es una herramienta sencilla de comunicación con los compañeros, con el profesorado, con los padres, con la administración, con la sociedad en general.
- Son propiciadores de la capacidad de creación en el sentido más amplio y rico: partiendo de las experiencias y competencias de cada uno, al compartirlas se genera nuevo conocimiento y ayudan a otros en sus aprendizajes para la construcción colectiva del conocimiento.
- Pueden ser un archivo de recursos, webs, programas, utilidades que serán útiles para mantener el gusanillo por el descubrimiento de nuevos caminos para el aprendizaje.
- Facilitan la difusión del trabajo que se desarrolla en los centros, en las aulas… por más pequeña y remota que sea la escuela.
- Sirven para dar información de nuestro centro, de nuestro pueblo-ciudad: de la historia, las tradiciones, las fiestas, el clima, los servicios…
- Permiten la interacción a través de los comentarios que enriquecen los contenidos de los posts.
Por ello reivindico la bloguesía para el pobre, bloguesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Sí al blog del profesorado, sí al blog del alumnado, sí al blog del aula, al de centro, al blog colectivo. Sí al blog de la biblioteca, al del centro de recursos, al del consejero/a, al del ministro/a. Sí a la comunicación abierta y participativa.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quienes somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Ya no estamos tocando el fondo. Estamos en el buen camino y nuestro alumnado nos lo va a agradecer.
Citaré un ejemplo: durante la celebración de la entrega de premios Edublogs Espiral 2008, tuve ocasión de vivir de cerca la magnífica explicación de la experiencia en el aula con su blog de un grupo de alumnos de una escuela de Utebo, en Zaragoza, que vinieron a recoger el primer premio de la categoría de blogs de aula (Primaria). Se les notaba seguros, contentos, felices. Hacían preguntas y respondían con una soltura pasmosa. Se notaba que detrás de su exposición había horas de “bloguesía”. Para aquel grupo de niños y niñas, estoy seguro que aquella experiencia marcará sus vidas en positivo. Una niña del grupo, cuando vinieron a recoger su peonza, me dijo: ¡hala, cuántas…! pero la nuestra es el premio al mejor blog de España, ¿no? Le dije que no sólo de España sino también de América Latina. Pensé que, realmente, para aquella niña, para aquellos niños, era el mejor premio del mundo y que una simple peonza se había convertido en una forma simbólica de representar toda una nube de reconocimiento a su trabajo diario en el aula y que, a buen seguro, sería un acicate para continuar aprendiendo de esa manera, como sin darse cuenta…
Y no sólo el hecho de haber ganado un primer premio, sino especialmente porque, a partir de su experiencia del trabajo con su blog no querrán trabajar de otra manera en clase y como, desgraciadamente tendrán que hacerlo, la reivindicarán o al menos la sugerirán. Y sus profes tendrán que, al menos, enterarse de qué eso de los blogs. Y también estoy seguro que los otros trescientos cuarenta y ocho blogs presentados serán bloguesía necesaria como el pan de cada día.
Maldigo la bloguesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la bloguesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Porque la bloguesía es compromiso. No se puede hacer un blog desentendiéndose ni evadiéndose del alumnado. Porque Tal ha de ser nuestra nuestra bloguesía: Bloguesía -herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho
y hurgo en tu ser más profundo, en tu mente apalancada en anquilosados sistemas…
No es una bloguesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: Lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.
Y en la escuela, para empezar, son bloguesía necesaria como el pan de cada día…
Con mi respeto y admiración a Grabiel Celaya y como desagravio por “utilizar” su poema, dedico a los nostálgicos y presento para quienes no lo conocen, el poema musicado por Paco Ibáñez:








¡Qué emocionante, Juanmi, y qué motivador! Nos trasmites la necesidad de crear ilusión y participación en la escuela, y el convencimiento de que podemos transformarla en una escuela, no ya del futuro, sino, al menos, del presente: llevar la realidad a la escuela e interactuar con ella. Gracias por tu reflexión
Pues sí, Irene, creo firmemente en que la renovación pedagógica, hoy en día, viene de la mano de herramientas como el blog utilizado por profesorado motivado y entusiasta, capaz de enseñar a aprender y de transmitir Emoción.
Saludos.
Gracias, Juanmi. Gracias por recordarnos que la ilusión es necesaria, que el cambio es posible. Gracias por insistir en que en esta profesión nuestra, tan difícil, tan bonita, es necesario arriesgar, es necesario buscar caminos, es necesario innovar.
La escuela no puede tener miedo al cambio, no puede hipotecar el futuro de sus alumnos y alumnas permaneciendo anclada en rutinas que pudieron servir en otras épocas pero que en la sociedad del siglo XXI ya no son válidas. Gracias Juanmi, por describir la utilidad de los blogs en las aulas de manera tan precisa y eficaz. Utilizar un blog es dar peso y presencia a la palabra compartida entre todos en el aula.
Al fin y al cabo, siempre está la palabra como herramienta didáctica de primer orden. La palabra al escuchar a los alumnos, la palabra al conversar con los alumnos, la palabra al escribir entre todos, la palabra como medio eficaz donde los haya para CONSTRUIR CONOCIMIENTO. Y de eso se trata ¿no?
Al igual que mis compañeras y amigas, felicitaciones y gracias por la hermosa metáfora que has creado.
Día tras día se está demostrando el poder de esta herramienta que nos va uniendo y haciendo avanzar hacia ese cambio metodológico que no puede esperar más.
Ikasblogak es un pasito más en el que vamos a poder como ese arma cargada de futuro expansivo crece y toma voz en las aulas.
Precioso, realmente precioso y muy acertado.
Juanmi,
Creo que va a ser un placer escucharte el 30: sumas la sensibilidad a todo el potencial del blog lo que le hace imparable, inagotable.
Yo también noté la energía que desprendían los chavales de Utebo: que no se pierda nunca.
[...] Veo que no estoy solo. Juanmi Muñoz en el blog del encuentro de edublogueros que se va a celebrar en Galdakano el 30 de Junio aoprta su visión lírica y [...]
Acertadísima metáfora, Juanmi… En Barcelona lo pudimos comprobar; y en Roa, en Ayerbe, en Santander…, y en Zarátamo y en Santiago seguro que también. ¿Dos años de vida para los blogs? No lo creo, sinceramente. Se verá…
¡Gracias por vuestras palabras! sobre todo me alegra pensar que un granito de arena puede ser una mota que brilla en un manto de arena en lugar de una minucia en la inmensidad de la playa.
El fenómeno moda de los blogs puede tener una vida más o menos efímera, naturalmente. Pero, de momento baste con ver los datos que nos ofrece Technorati que rastrea más de 35.3 millones de blogs (4º T de 2006):
-La Blogosfera está duplicándose en tamaño cada 6 meses.
-Ahora es 60 veces más grande que hace 3 años.
-En promedio, un nuevo blog se crea cada segundo de cada día.
-19.4 millones de bloggers (55%) aún siguen haciendo envíos 3 meses después que han creado sus blogs.
-Technorati rastrea aproximadamente 1.2 millones nuevos envíos de blogs cada día, aproximadamente 50.000 por hora.
También hay un alto grado de deserción y una gran mayoría de blogs tienen una vida media de 4 meses… hay datos, muchos datos al respecto…
Pero claro, yo no pretendía hablar de blogs ni del fenómeno moda-blog, por eso el neologismo (modesto y sin ánimo de ofender a nuestra esplendorosa RAE) de bloguesía y de compromiso y eso es ya es otro cantar sobre el que, tal vez, tengamos oportunidad de debatir y/o departir.
Precioso tu blogoema, Juanmi. Y si en el futuro (cercano o lejano) desaparecen los blogs, recordemos aquello de que La bloguesía no se crea ni se destruye, simplemente se transforma.
Hola, Juanmi:
Este fin de semana me corresponde escribir un post sobre la jornada… Después de leer el tuyo, además de quitarme el sombrero y suscribir cada una de tus palabras con convencimiento pleno, me he quedado sin ninguna. Me ha emocionado, inspirado, he adoptado ya la preciosa palabra bloguesía para el MEME del encuentro de Santiago… y ahora le estoy dando vueltas a lo que puedo decir… tal vez hay esperanza de que no sea un “desastre” del todo. Entre toda la poesía que has escrito, he leido la referencia a los niño/as de Utebo. Yo también tuve esas sensaciones… y soy una privilegiada porque, aunque no han ganado ningún premio, los alumnos/as sobre los que hablaré en Zarátamo también me transmiten esas sensaciones…
A mí también me ha gustado, y me parece fantástico cómo has conseguido captar la atención.
Zorionak!